Las agencias inmobiliarias: un buen ejemplo de cómo promocionarse en internet

El negocio de las agencias inmobiliarias es uno de los más consagrados a nivel nacional.

Estos ofrecen sus servicios en establecimientos físicos desde hace años, donde asesoran a futuros clientes sobre las opciones que mejor se adaptan a sus necesidades.

Los agentes inmobiliarios reciben una formación en materia de inmuebles muy específica, con el objetivo de asegurar calidad y satisfacción. Esto es muy importante, ya que muchas de las personas que acuden a una inmobiliaria buscan lo que será su primera vivienda o el local perfecto para su negocio.

Cuando se piensa en estrategias que lleguen al público, todos piensan en internet. Internet es un universo aparte, que conecta directamente con el mundo real. Es una herramienta muy poderosa, que si se usa forma correcta, nos brindará muchos éxitos y alegrías. Muchos negocios han sabido aprovechar muy bien el potencial de internet, lo que les ha permitido aumentar su volumen de negocio y expandirse más allá de sus países de origen.

Desde hace unos años, las agencias inmobiliarias han visto en los portales inmobiliarios un competidor fuerte. La facilidad de poner un anuncio, de contactar con los propietarios y la actualización continua de su contenido, los convierten en una alternativa asequible a los negocios tradicionales. Sin embargo, aunque sus ventajas son muchas, la mayoría fallan al ofrecer un servicio totalmente personalizado.

Las inmobiliarias tienen muy claro estos puntos débiles, y han convertido lo que parecía una sentencia de muerte en una oportunidad. Saben muy bien que la presencia en internet es importante, pero que también lo es el componente humano. De esta forma, han dado un paso más allá en el marketing inmobiliario utilizando el posicionamiento SEO para sus sitios web y haciendo un buen uso del copywriting.

A través de su promoción vía redes sociales y páginas web, los clientes pueden ver los servicios que ofrece la agencia, así como las propiedades disponibles. Esto despertará su interés, al mismo tiempo que les asegura que son una entidad de confianza y que todo lo ofertado cumple con todas las regulaciones legales. Si el interés crece, querrán ver la propiedad y es entonces cuando entra en escena el factor humano; el agente.

En una época tan conectada como esta, pasar de las pantallas a hablar cara a cara resulta muy reconfortante, ya que por mucho que avance la tecnología, hay cosas que son insustituibles. Este es el mayor triunfo de las agencias inmobiliarias, que han sabido adaptarse sin dejar de lado a las personas.

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