La tecnología entre el bien y el mal

La idea primordial de los nuevos tiempos indiscutiblemente es el progreso; siendo la tecnología su propulsora, con ello garantiza que la sociedad se conduzca mejor y su población tenga una mejor calidad de vida. Doctrinas e ideologías políticas de los siglos XIX y XX creen en ello, aunque difieren de los métodos que se formulan para lograr los efectos de dichos avances.

Durante dos siglos ha prevalecido la tesis de que la humanidad evoluciona cuando emplea la tecnología y la ciencia. De hecho, es evidente que los desastres ocurridos en el siglo pasado se han dado por un maligno uso de las tecnologías, interviniendo muy poco la idea del progreso.

¿Qué es la tecnología?

La capacidad de actuar y los altisonantes  logros del humano. El siglo XX fue muy turbulento, hubo un boom ante la aplicación del  conocimiento que cambió los acontecimientos de la historia.

Cabe destacar el peligro a que se ha expuesto el planeta desde los años ochenta, por el parque nuclear que se ha acumulado en todo este tiempo, y lamentablemente el hombre se ha acostumbrado a vivir con tal amenaza; olvidándose de los beneficios de la tecnología. En contraposición, los conocimientos biomédicos han salvado muchas vidas y contribuido a la salud del hombre en el tiempo.

De allí que el desarrollo tecnológico sea valorado de acuerdo a cómo se aplique. Es decir, que no es bueno ni malo, no se puede valorar ética o moralmente. Depende de los tecnólogos cómo va a administrar los saberes que posee al mundo que lo rodea. Cuando las personas dedican lo que saben para  ayudar ofrecen valores.

Lo nuevo no precisamente es mejor. A pesar de contar con tecnologías más avanzadas, la subsistencia en la tierra se ve amenazada por distintos factores.

Por otra parte, las redes sociales no son ni malas ni buenas, son capaces de proyectar a una persona pero también de perjudicarla ya que se han transformado en plataformas de transmisión de mensajes a veces erróneos.

También son empleadas por personajes a nivel mundial en lo político, económico, o social para enviar discursos que llevan a la ansiedad o el nerviosismo. La tecnología es un valioso instrumento y la comunidad posee la obligación y el derecho de regular los fines y la manera cómo se destina.

Los gobiernos están cercados y no encuentran la forma de afrontarla, tendrán que ser claros y enérgicos para ejercer su poder. Los políticos deben cumplir un papel predominante y no quedarse esperando por oportunidades electoreras sino actuar desde sus tribunas para que todos podamos vivir en la sociedad que deseamos.

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