La generación Smartphone, bebe menos alcohol, hace menos sexo y no está preparada para la vida adulta

La generación joven de teléfono inteligente es una generación menos rebelde, más solitaria y menos feliz y es que los jóvenes que crecieron en la era de los Smartphones están menos preparados para la vida adulta, según una encuesta estadounidense.

La llamada “generación Smartphone“, de los que nacieron después de 1995, viene madurando más lentamente que las anteriores y es que son menos propensos a conducir, trabajar, tener sexo, salir y beber alcohol, todo según Jean Twenge, profesora de psicología de la Universidad Estatal de San Diego, en Estados Unidos.

En una entrevista a la BBC, Twenge explicó que estos jóvenes crecieron en un ambiente más seguro y se exponen menos a situaciones de riesgo. Pero por otro lado, llegan a la universidad y al mundo del trabajo con menos experiencia, más dependientes y con dificultad para tomar decisiones.

Los jóvenes de 18 años actúan como si tuvieran 15

Dice que esto tiene relación con la supe conectividad típica de esta generación, que pasa en promedio seis horas al día conectado a internet, enviando mensajes y jugando a juegos en línea y a causa de esto, acaban pasando menos tiempo con amigos, lo que puede afectar el desarrollo de sus habilidades sociales.

generación Smartphone

El estudio mostró que cuanto más tiempo el joven pasa delante del ordenador, mayores los niveles de infelicidad. “Lo que me impresionó en la investigación fue que los adolescentes eran bastante conscientes de los efectos negativos de los teléfonos móviles“, comentó la investigadora y “un estudio con 200 universitarios que hicimos mostró que casi todos preferirían ver a sus amigos personalmente”, continúa.

Esta conciencia, sin embargo, no se traduce en la práctica

La Generación Smartphone, según la investigación basada en el universo americano, sufre con altos niveles de ansiedad, depresión y soledad, donde la tasa de suicidio, por ejemplo, se ha triplicado en la última década entre las niñas de 12 a 14 años.

Pero al mismo tiempo, se trata de una generación más realista con el mercado de trabajo y más dispuesta a trabajar duro, lo que Twenge ve como “buena noticia para empresas”.

“No tienen altas expectativas, ya que tenían a los Millennials (la anterior generación, los nacidos después de 1980)”, compara. “Ellos están más preocupados de estar físicamente y emocionalmente seguros, beben menos y no les gustan los riesgos.”

Según el libro, por tener una infancia más protegida, tienen un crecimiento más lento y es que para Twenge, “no les gusta hacer cosas en las que no se sientan seguras, lo que hacen es posponer los placeres y las responsabilidades”.

Aunque las principales conclusiones parecen agudizarse para una señal de alerta, la investigadora comenta que la generación Smartphone es tolerante con personas diferentes y activas en la defensa de derechos LGBT y de la población.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *