Facebook se encuentra en su peor año

Malas noticias, escándalos, acciones en  picado…son algunos de los problemas que ha enfrentado en estos últimos 11 meses del año la red social Facebook; el 2018 no se ha salvado de la racha negativa hasta el punto que Zuckerberg haya reconocido sus errores, ofreciendo disculpas a sus usuarios e intentando salvar el nombre  de su empresa.

Hace meses tuvo que resistir un escandaloso artículo publicado en el New York Times elaborado por periodistas de investigación, donde revelaron que la compañía estaba involucrada en la presunta injerencia rusa en las elecciones presidenciales de 2016 que procuraron la victoria por un ceñido margen al mandatario actual.

Así como también por el uso ilegal de datos privados de los consumidores por parte de la firma Cambridge Analytica quien aprovechándose de su libertad de acceso creó perfiles, utilizándolos como propaganda en los sufragios norteamericanos; teniendo Facebook que planificar una estrategia para limpiar su imagen.

Zuckerberg viajó por diferentes países para ofrecer disculpas y dar explicaciones; un periplo que incluyó su presentación pública ante el Senado y Congreso estadounidenses donde expuso por qué su agrupación concertó favores de Definers Public Affairs una sobresaliente asociación de análisis político con afinidades republicanas que vinculaba a personalidades de renombre quienes según los investigadores declaraban falsas noticias.

Toda esto obligó a Facebook a  recuperar su prestigio cortando relaciones con Definers, mientras su encargado de seguridad Alex Stamos escribiría un informe explicativo.

Pero el mal estaba hecho, ya que la publicación del New York Times insistía que dicho comunicado fue editado a conveniencia por órdenes de la mano derecha de Zuckergerg, desencadenado la renuncia de Stamos y poniendo en la mira a la red social quien tras los comentarios de provocar noticias sensacionalistas, tomaría la decisión de virar el algoritmo que decide qué ve o no el usuario al acceder a la página.

Esto motivó la retirada voluntaria del cofundador de WhatsApp por no estar acuerdo con la medida.

Aunada a esta disputa fue aprobada la ley de datos europea, la GDPR, precepto legal que exige privacidad de los datos europeos aunque sean de Estados Unidos. Las empresas que no la cumplan enfrentarán cuantiosas multas.

Facebook reconoció la baja en su publicidad y acciones; el fallo de seguridad que permitió el acceso a publicaciones íntimas de más de 50 millones de usuarios; el abandono de los fundadores de Instagram; el no frenar los discursos racistas que motivaron problemas étnicos en Myanmar.

A pesar de todo, Mark Zuckerberg aún piensa que su obra es una potencia de comunicación social, mantiene el control del 60% de las acciones con derecho a voto; no piensa renunciar ni menos delegar funciones. Está convencido de su buen trabajo y gracias a él la empresa avanza.

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