Drones para terminar con los accidentes de trabajo en la industria petrolera

La industria petrolera de la comunidad europea gasta más de 600.000 millones de euros anuales en inspección y seguridad de sus instalaciones, lo que según el director del Grupo de Robótica Visión y Control de la Universidad de Sevilla, Anibal Ollero, puede reducirse con la ejecución de un proyecto que viene elaborando el Centro de Tecnologías Aeroespaciales.

Drones con brazos

El proyecto en cuestión tiene como objeto el desarrollo de drones con brazos para la ejecución de la inspección de los trabajos de mantenimiento industrial. El proyecto se conoce con el nombre de Aeroarms. 

El portavoz Ollero recalcó que tan solo en una refinería puede haber más de 40.000 kilómetros de tuberías.

Con la utilización de los drones, las empresas pueden ahorrar cientos de miles de euros. Estos aparatos tienen la capacidad de realizar trabajos de montaje en espacios difíciles e inaccesibles, lo que se traduce en una drástica disminución de los accidente de trabajo ocurridos.

Por esta investigación, CATEC recibió el pasado año el acreditado reconocimiento Innovation Radar Prize 2. En el equipo encargado del proyecto existen personas de distintas nacionalidades, como alemanes, franceses, italianos, suizos y españoles.

Se informó que el mismo concluirá el próximo año y que cuenta con un presupuesto que supera los 5,7 millones de euros.

Desarrollan un novedoso producto para la industria petrolera

Se han verificado trabajos con diferentes prototipos con la finalidad de determinar el más idóneo para el resultado final. Se espera que una vez concluido el proyecto, el mismo, se comercialice. Se calcula que el coste de los drones no supere las decenas de miles de euros.

Se han realizado pruebas en las que estos drones han podido tomar mediciones en tuberías, depósitos y tanques, de instalaciones alemanas y españolas.

El proyecto ha respetado la normativa europea de peso y dimensiones de los aparatos. Los drones cuentan con autonomía de vuelo, pero en caso de emergencia, un operador podrá controlarlos manualmente.

El proyecto trata de emular a las aves

Esta investigación va más allá, por eso Ollero recibió una beca dirigida al desarrollo de nuevos diseños de estas naves que presenten un vuelo similar al de los pájaros, y no al que se conoce en la actualidad.

La idea es que tengan la capacidad de posarse sobre cualquier lugar, tal como lo hacen las aves cuando construyen sus nidos, algo que constituye un verdadero desafío.

Como todo proyecto este también tiene sus limitaciones. El consumo de energía les permite solo pocos minutos de vuelo. Debe evitarse el riesgo de manipularlos cerca de las personas y evitar la colisión entre drones.

Como siempre la naturaleza da respuesta a estas limitaciones, como el ahorro de energía de las aves cuando dejan de batir sus alas en pleno vuelo. Para lograr esto, se impone la necesidad de utilizar materiales inusuales en este tipo de aparatos, que permitan utilizar mejor el viento durante el vuelo.

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